LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA COMO UN FACTOR DE
DESARROLLO DE LOS PAÍSES- REALIDAD O UTOPÍA.
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La tecnología en la educación ha sido una ayuda indispensable para el
proceso de enseñanza aprendizaje que ha generado un alcance significativo en
distintos aspectos Como por ejemplo: género educativo, sociocultural y económico,
teniendo en cuenta que esta competencia tic a nivel general hace necesario
realizar un análisis para proporcionar el ámbito a una comunidad, ya que ese
factor cultural digital en las instituciones está vinculado al uso de esos
recursos. siendo una opción educativa incluyente en niños y niñas que se
conviertan en una sociedad integral capaz de llevar la Unión de la familia, del
entorno y de la cultura en la búsqueda de un buen desarrollo en mejorar el
nivel de vida, con El avance tecnológico que promueven la secretaría de
educación, Ministerio de las tic entre otros. Con el propósito de mejorar el
desarrollo integral de TIC en las aulas de clase, facilitando con todos estos
programas y dotaciones de Tales computadores y el Internet se buscan estrategias
que sean útiles en la realización de actividades. De esta manera el desarrollo
de infraestructura de la tecnología ha beneficiado a la ciudadanía y más aún a
los niños de los niños porque son ellos los más divertidos en todos los
programas que estas brindan. Sobre todo para que no sea utopía se deben
incorporar los programas digitales dentro de los currículos incluyendo todas
las asignaturas brindando la posibilidad de la realidad de todo un proceso
colombiano.
La incorporación
de las tecnologías al ámbito educativo permite potenciar los modelos de
educación a distancia ya existentes y la creación de nuevas propuestas con fines
de desarrollo profesional y de formación permanente, donde el uso combinado de
métodos pedagógicos y de materiales de autoaprendizaje, con el uso de
diversas tecnologías, posibilita procesos educativos y comunicacionales que
implica el acercamiento entre los agentes involucrados en la enseñanza
aprendizaje (Ávila, P. 1999).
Durante la
Revolución Digital, la escuela tradicional que data entre el siglo XVII a XIX
inicia una transformación monumental. Las Tecnologías de información y las
comunicaciones se convierten en impulsores de cambio en la Educación, sin
embargo, aceptar lo tecnológico no es fácil cuando la pedagogía considera el
fenómeno educacional como un hecho y como una actividad humana, la historia de
la educación hasta ahora había considerado aspectos en su mayoría filosóficos,
sociológicos, económicos pero nunca tecnológicos (Yong, E. 2013)
En la actualidad,
cuando nos vinculamos a través de distintos procesos y experiencias
de aprendizaje mediante la aplicación de las Nuevas Tecnologías de la
Información y Comunicación, observamos que existen varios términos (algunos de
ellos sinónimos o con alto grado de acercamiento en su significado, en lo
semántico) que tratan de definir de alguna forma, estas nuevas modalidades de
Educación a distancia (Tedesco Alicia, 2006); Entre los términos más
significativos tenemos e-Learning, educación virtual y educación en línea.
Estos términos tiene en común que son procesos de enseñanza-aprendizaje
que se llevan a cabo a través de Internet, caracterizados por una separación
física entre profesorado y estudiantes, pero con el predominio de una
comunicación tanto sincrónica como asincrónica; a través de la cual, se lleva a
cabo una interacción didáctica continuada. Además, el alumno pasa a ser el
centro de la formación, al tener que autogestionar su aprendizaje, con ayuda de
tutores y compañeros.
Este tipo de
Educación enmarca la utilización de las nuevas tecnologías, hacia el desarrollo
de metodologías alternativas para el aprendizaje de alumnos de poblaciones
especiales que están limitadas por su ubicación geográfica, la calidad de
docencia y el tiempo disponible (Álvarez Roger, 2002).
Las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se han convertido en una
herramienta insustituible y de indiscutible valor y efectividad en el manejo de
la información con propósitos didácticos (Canós y Mauri, 2005). Las fuentes de
información y los mecanismos para distribuirla se han informatizado y resulta
difícil poder concebir un proceso didáctico sin considerar esta competencia
docente, debido a las múltiples posibilidades que estas proporcional en los
procesos de enseñanza aprendizaje.
No cabe ninguna
duda de que las TIC están llamadas a alterar profundamente la docencia.
Pero para que ello suceda, para que los cambios no se queden en una mera
alteración del soporte habrá de producirse una auténtica revisión del uso que
actualmente se les está dando. Debemos tener en cuenta que hay una diferencia
abismal entre tecnologías cerradas (como los CD-ROM) y tecnologías abiertas
como la video-conferencia, el correo electrónico e Internet. Así, la
incorporación de las TIC a la enseñanza requiere un cierto nivel de competencia
técnica, sin considerarlas meros contenedores de información (Canós, Ramón y
Albaladejo, 2007). Las posibilidades de su uso son monumentales, depende de
nuestra destreza y aptitud frente al cambio que estas generen un impacto real
en los procesos educativos.
Las nuevas
tecnologías hacen posibles nuevas modalidades de enseñanza aprendizaje. Sobre
todo, la enseñanza a distancia o semipresencial. Pero requieren igualmente de
nuevas competencias en profesores y alumnos para que dichas fórmulas resulten
exitosas. Exige de los profesores (aparte de las competencias técnicas básicas
a las que antes me he referido) nuevas competencias tanto en la preparación de
la información y las guías de aprendizaje como en el mantenimiento de una
relación tutorial a través de la red. Exige de los alumnos junto a la
competencia técnica básica para el manejo de los dispositivos técnicos, la
capacidad y actitudes para llevar a cabo un proceso de aprendizaje autónomo y
para mantener una relación fluida con su tutor (Canós, L. y Mauri, J. 2005)

La incorporación
de las nuevas tecnologías debería constituir una nueva oportunidad para
transformar la educación y optimizar la calidad de los aprendizajes de los
alumnos, aunque por sí mismas las TIC no mejorarán la enseñanza,
se requiere de la presencia de una serie de agentes (docentes,
directivos, personal administrativo y de apoyo) que contribuyan a mantener un
clima que esté articulado a través de lo académico, y de esta forma el docente
se convierta en un agente encargado de construir ambientes innovadores
seleccionando las estrategias y las TIC adecuadas para que entre los
estudiantes se establezcan relaciones cooperativas.[1]
En
conclusión La inclusión de las TIC en la vida institucional no es
automática, Es necesario pensar los modos en que se institucionalizan, tanto en
el PEI, como en la planificación docente y en la gestión de la enseñanza en el
espacio concreto del aula, se hace necesario que el docente se apropie de las
herramientas y las convierta en factores de cambio en los procesos de
enseñanza aprendizaje.